Ferran Latorre y Hélias Millerioux en el Nanga Parbat.

Ferran Latorre ha alcanzado el C3 del Nanga Parbat, a 7.025 m

OCHOMIL CON ESQUÍS

[Actualizada 09/07 a las 15:30h] Ferran Latorre ha alcanzado el C3 del Nanga Parbat, situado a 7.025 m, según marca el Racetracker. Es el penúltimo ochomil que le queda para completar los catorce. Está intentando abrir una nueva ruta junto a Hélias Millerioux y Yannick Graziani.

DESNIVEL – Jueves, 7 de Julio de 2016 – Actualizado a las 10:42h.

Ferran Latorre y Hélias Millerioux en el Nanga Parbat. (Colección Ferran Lartorre)

[Actualizada 09/07 a las 15:30h]

Ferran Latorre ha alcanzado el C3 del Nanga Parbat, situado a 7.025 m, según marca el Racetracker. Es el penúltimo ochomil que le queda para completar los catorce. Está intentando abrir una nueva ruta junto a Hélias Millerioux y Yannick Graziani.

[Actualizada 09/07 a las 10:45h]

Ferran Latorre y sus compañeros de expedición, Yannick Graziani y Hélias Millerioux, habrían superado los 7.000 metros de altura en su intento de ascensión al Nanga Parbat por una ruta nueva. Al menos eso es lo que se desprende de la señal generada por su Racetracker, que lo sitúa en el emplazamiento original del C3. Los planes para hoy pasaban inicialmente por comprobar la meteorología y, en caso de que fuera favorable, ascender hasta un collado situado entre los 7.200-7.300 m para montar allí su C3 e iniciar desde esa altura su ataque definitivo a la cumbre del Nanga Parbat (8.125 m).

[Actualizada 08/07 a las 15:15h]

“Ya en el campo 2 avanzado. Teníamos montada la tienda a 6.400 metros, la hemos desmontado y remontado 200 metros más arriba, a unos 6.670 metros”. Este ha sido el mensaje de Ferran Latorre desde el Nanga Parbat, el penúltimo ochomil que le queda para completar los catorce. Está intentando abrir una nueva ruta junto a Hélias Millerioux y Yannick Graziani.

[Actualizada 08/07 a las 9:30h]

“Acabo de llegar al C2 a 6.500 metros”, ha sido el escueto mensaje que ha publicado Ferran Latorre anunciando el avance de su expedición en el Nanga Parbat. Su objetivo es abrir una nueva ruta junto a Hélias Millerioux y Yannick Graziani.

[Actualizada 08/07 a las 8:30h]

“¡Después de 9km y 1.700 m de desnivel, ya hemos llegado al campo 1!”, publicaba Ferran Latorre ayer en sus redes sociales, y añadía que se encuentran a 5.800 metros, la temperatura es de -9ºC y la presión de 507 milibares. “A partir de este punto nuestra estrategia variará según la previsión meteorológica . Nuestra idea es subir al campo 2 mañana [por hoy, viernes]”. Ferran intenta abrir una nueva ruta junto a Hélias Millerioux y Yannick Graziani en el Nanga Parbat.

Publicada el 07/07/2016

“Aquí arriba, los días caen uno tras otro sin darte cuenta, de tanto que se parecen los unos de los otros, y si te descuidas, en esta arcadia feliz podrían pasar años y pensar que vives en un simple presente prolongado”. Ferran Latorre escribe sobre los días de aclimatación que se ha convertido en semanas y que generan esa plácida “sensación muy típica de las expediciones, la de caer en una especie de pozo de atemporalidad”.

El flujo se interrumpe en días como hoy, cuando se rebasa esa marca que ha sido meta durante tantas semanas: la salida verdadera, la que no es una tentativa para preparar el cuerpo y ver cómo están las cosas. Entonces las sensaciones se diferencian unas de las otras y cada paso que se da en la montaña se registra como un recuerdo nuevo. Así lo explica Ferran:

“Todo queda registrado en la mente mientras te vas acercando a la cima y te vas alejado cada día del campo base. La sensación de que los puentes se van destruyendo tras de ti. Es este factor el que da valor a esta ascensión, y en general la razón de ser del alpinismo”.

“Hoy, mientras leéis estas palabras, estaremos camino del campo 1″

El Nanga Parbat (8.125m) es el penúltimo ochomil que le queda en su proyecto de completar los catorce. Hace unos días nos contaba en una entrevista que se ha regalado la oportunidad de hacer algo distinto, de experimentar, por eso va a intentar abrir una nueva vía que ya intentaron Reinhold Messner en 2001 y Simone Moro el año pasado dándole protagonismo a los esquís. En su blog ha detallado los planes de la ascensión que intentará con sus compañeros Yannick Graziani y Hélias Millerioux.

“Hoy, mientras leéis estas palabras, estaremos camino del campo 1. Habremos salido pronto del campo base, sobre las cinco de la madrugada, para evitar la caída de piedras por el corredor de entrada, que con la salida del sol y el calor es muy probable .

Esta vez, por fin, iremos bastante ligeros de peso, con lo que creemos que iremos más rápido que en las otras ocasiones.

A partir de este punto nuestra estrategia variará según la previsión meteorológica. De momento parece que los días 10,11 y 12 pueden ser buenos, aunque con algo de viento, pero la previsión va variando bastante si se quiere afinar más. En función de ello, nuestra idea es subir al día siguiente al campo 2, donde tenemos una tienda a 6.500 metros, y si llegamos a tiempo, la desmontaremos y remontaremos unos doscientos metros más arriba, es decir, situaríamos el nuevo campo 1 a unos 6.700 metros. En este punto, en función de la meteorología, esperaremos un día o seguiremos adelante al día siguiente.

“El mejor regalo que puede recibir un alpinista: el de haber trazado un nuevo camino”

El campo 3 creemos que podremos situarlo en un collado que estimamos situado a unos 7.200 o 7.300 metros. Este sería el punto de partida del ataque a la cima, el día de la gran incógnita. El itinerario a partir de este punto nos es desconocido y de hecho ya varía respecto a los anteriores intentos desde los 7.200 metros. En este punto se debe dar la vuelta a un espolón que nos dará acceso a la cuenca de Bazin, y nos permitirá ver el largo flanqueo que tendremos que recorrer hasta la pirámide final. De hecho, no sabemos todavía por donde lo atacaremos exactamente y habrá que decidir el itinerario in situ.

Para atacar la pirámide final tenemos dos alternativas. O bien escalar un corredor indefinido que lleva hasta la cima norte del Nanga Parbat o bien ir a buscar el collado septentrional para escalar la arista hasta la misma cumbre norte. Desde esta, una arista plana y en principio fácil nos llevará hasta la cima principal.

El último punto donde nos descalzaremos los esquís será al pie del corredor final o en el collado. Calculamos que los dos puntos están situados a unos 7.800 o 7.900 metros. Y será desde este punto, si todo va bien, desde donde comenzaremos el descenso esquiando hasta los 5.000 metros.

Sobre el papel todo es fácil. En la realidad habrá que vencer muchos obstáculos, los geográficos, los técnicos y los que viven dentro de nosotros. Comienza un viaje apasionante de cinco o seis días en los que tendremos que dar lo mejor de nosotros, y que nos devolverán, si todo va bien, el mejor regalo que puede recibir un alpinista: el de haber trazado un nuevo camino, tres alpinistas solos, en una de las montañas más legendarias. ¡Toda una suerte!